El coeficiente de caja o coeficiente de reservas
La diferencia más importante entre los intermediarios financieros bancarios y los no bancarios es que los primeros, es decir, los bancos y entidades de depósito, pueden participar en el proceso de creación de dinero bancario.
Para entenderlo, debemos partir de una idea básica: cuando una persona deposita dinero en un banco, el banco no guarda todo ese dinero inmovilizado en una caja fuerte. Conserva una parte como reserva, para poder atender retiradas de efectivo o cumplir las exigencias del banco central, y presta otra parte a familias, empresas o administraciones que necesitan financiación.
A esa parte que los bancos deben mantener como reserva se le llama coeficiente de caja o coeficiente de reservas. En la zona euro, el BCE exige a las entidades de crédito mantener reservas mínimas en sus bancos centrales nacionales. Actualmente, esas reservas mínimas se calculan aplicando un coeficiente del 1 % sobre determinados pasivos, principalmente depósitos de clientes.