La diferencia más importante entre los intermediarios financieros bancarios y los no bancarios es que los primeros, es decir, los bancos y entidades de depósito, pueden participar en el proceso de creación de dinero bancario.
Para entenderlo, debemos partir de una idea básica: cuando una persona deposita dinero en un banco, el banco no guarda todo ese dinero inmovilizado en una caja fuerte. Conserva una parte como reserva, para poder atender retiradas de efectivo o cumplir las exigencias del banco central, y presta otra parte a familias, empresas o administraciones que necesitan financiación.
A esa parte que los bancos deben mantener como reserva se le llama coeficiente de caja o coeficiente de reservas. En la zona euro, el BCE exige a las entidades de crédito mantener reservas mínimas en sus bancos centrales nacionales. Actualmente, esas reservas mínimas se calculan aplicando un coeficiente del 1 % sobre determinados pasivos, principalmente depósitos de clientes.
Ejemplo aplicado: el dinero del viaje de fin de curso
Para simplificar el aprendizaje, en este ejemplo utilizaremos un coeficiente de reservas del 10 %, porque permite ver el proceso de forma más clara.
Supongamos que el alumnado de primero de bachillerato organiza una feria para recaudar dinero para el viaje de fin de curso. Tras varias actividades, consiguen reunir 1.000 € en efectivo y deciden depositarlos en el Banco Aula.
En este momento, la cantidad de dinero que existe para realizar pagos es de 1.000 €. El dinero está en la cuenta del alumnado, que puede utilizarlo cuando lo necesite.
Pero el banco no deja todo el dinero parado. Como debe mantener una reserva del 10 %, guarda 100€ y presta los 900 € restantes a una pequeña empresa local que quiere comprar material para montar un puesto de comida en la feria.
La empresa recibe el préstamo y paga a un proveedor. Ese proveedor deposita los 900 € en su banco. Ahora el banco vuelve a guardar el 10 % como reserva, es decir, 90€, y presta los 810€ restantes.
El proceso continúa: cada nuevo préstamo acaba convirtiéndose en un nuevo depósito, y de cada nuevo depósito una parte se guarda como reserva y otra parte se vuelve a prestar.
De esta manera, a partir de los 1.000 € iniciales, el sistema bancario acaba generando una cantidad mucho mayor de depósitos y préstamos.
Preguntas:
1. Si el alumnado depositó inicialmente 1.000 €, ¿por qué el banco no puede prestar los 1.000€ completos?
2. ¿Qué sentido tiene que el banco guarde una parte como reserva?
3. ¿Por qué el préstamo concedido por el banco puede acabar convirtiéndose en un nuevo depósito?
4. ¿Crees que el banco está fabricando billetes nuevos? ¿O está creando otro tipo de dinero?
Desarrollo del proceso
Vamos a ver el proceso paso a paso, suponiendo:
- depósito inicial: 1.000€;
- coeficiente de reservas: 10 %;
- todos los préstamos vuelven al sistema bancario en forma de depósitos;
- los bancos prestan todo lo que no están obligados a mantener como reserva.
El proceso podría continuar, aunque cada vez los nuevos préstamos serían más pequeños. Al final, si el proceso se repitiese hasta agotarse, los 1.000 € iniciales podrían generar hasta 10.000€ en depósitos totales dentro del sistema bancario.
De esos 10.000 €:
1.000€ quedarían como reservas;
9.000€ serían dinero creado mediante préstamos.
Por eso decimos que los bancos crean dinero bancario: no imprimen billetes, pero al conceder préstamos generan nuevos depósitos que pueden utilizarse para pagar, transferir o comprar.
Actividad propuesta 1. Calcula cómo se crea dinero bancario
Completa la siguiente tabla suponiendo que el depósito inicial es de mil (1.000) euros y que el coeficiente de reservas es del diez por ciento (10 %).
Después responde:
- ¿Qué ocurre con la cantidad prestada en cada ronda?
- ¿Por qué cada préstamo es menor que el anterior?
- ¿Cuánto dinero bancario se ha creado al llegar al cliente J?
- ¿Se podría seguir creando dinero indefinidamente?
- ¿Qué pasaría si el coeficiente de reservas fuera mayor?
El multiplicador bancario
El proceso anterior puede resumirse utilizando el multiplicador bancario. En un modelo muy simplificado, el multiplicador indica cuánto pueden llegar a aumentar los depósitos totales a partir de un depósito inicial.
La fórmula es:
Multiplicador bancario = 1 / coeficiente de reservas
Si el coeficiente de reservas es del 10 %, expresado en tanto por uno sería 0,10.
Por tanto:
Multiplicador bancario = 1 / 0,10 = 10
Esto significa que, en nuestro ejemplo, cada euro inicial podría llegar a convertirse en 10 euros de depósitos totales dentro del sistema bancario.
Si el depósito inicial era de 1.000 euros:
Depósitos totales máximos = 1.000 × 10 = 10.000 euros
Y el dinero bancario creado mediante préstamos sería:
Dinero bancario creado = 10.000 – 1.000 = 9.000 euros
Preguntas:
5. Si el coeficiente de reservas baja, ¿el multiplicador aumenta o disminuye?
6. Si el coeficiente de reservas sube, ¿los bancos pueden prestar más o menos?
7. ¿Por qué el banco central puede influir en la cantidad de dinero que hay en la economía modificando las reservas o los tipos de interés?
8. ¿Crees que siempre se alcanza el máximo teórico del multiplicador? ¿Por qué podría no ocurrir?
Actividad propuesta 2. Comparación de escenarios
Completa la siguiente tabla para comprobar cómo cambia la creación de dinero bancario según el coeficiente de reservas.
Cuestiones:
¿En qué caso se crea más dinero bancario?
¿En qué caso se crea menos?
¿Qué relación existe entre el coeficiente de reservas y la capacidad de prestar de los bancos?
¿Por qué puede interesar al banco central limitar la creación de dinero bancario?
Una aclaración importante
El ejemplo anterior es un modelo simplificado. Sirve para entender el mecanismo básico, pero en la realidad el proceso es más complejo.
Los bancos no pueden prestar sin límite. Además de las reservas mínimas, deben cumplir normas de solvencia, liquidez y control del riesgo. También necesitan que haya personas o empresas dispuestas a pedir préstamos y que sean capaces de devolverlos. Por tanto, la creación de dinero bancario depende de varios factores.
Seguridad financiera: crear dinero no significa crear riqueza
Una idea fundamental es que crear dinero bancario no es lo mismo que crear riqueza real.
Cuando un banco concede un préstamo, aparece dinero disponible para quien lo recibe, pero también aparece una deuda que habrá que devolver. Si el préstamo se utiliza para una inversión productiva, como comprar maquinaria, abrir un negocio viable o financiar estudios, puede ayudar a generar riqueza futura.
Pero si el crédito se concede de forma irresponsable o se utiliza para financiar gastos que no se pueden devolver, puede generar problemas de sobreendeudamiento.
Esto fue una de las lecciones importantes de las crisis financieras: el crédito puede impulsar la economía, pero también puede crear riesgos si se concede sin prudencia.
Preguntas:
9. ¿Por qué pedir un préstamo no significa tener más riqueza?
10. ¿Qué diferencia hay entre financiar una inversión productiva y endeudarse para consumir por encima de nuestras posibilidades?
11. ¿Qué puede ocurrir si muchas familias o empresas no pueden devolver sus préstamos?
12. ¿Por qué es importante que los bancos analicen si una persona podrá devolver el dinero antes de concederle un préstamo?




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