Para producir una camiseta, preparar una comida o desarrollar un videojuego no basta con tener una buena idea. Hay que combinar correctamente los factores productivos: recursos naturales, trabajo y capital.
Las empresas se encargan de organizar estos factores porque:
- Reparten y coordinan las tareas.
- Permiten la especialización de los trabajadores.
- Reúnen máquinas, instalaciones y recursos financieros.
- Pueden aprovechar las economías de escala: al producir una cantidad mayor, el coste medio de cada unidad puede disminuir.
Cuando una empresa decide qué producto ofrecer, también debe elegir cuánto producir y qué tecnología utilizar.














