Las personas no solo vivimos en sociedad. También vivimos dentro de una cultura.
La cultura influye en nuestra forma de vestir, hablar, comer, celebrar, relacionarnos, estudiar, trabajar, cuidar a los demás, usar el tiempo libre o entender lo que está bien y lo que está mal.
Muchas veces pensamos que nuestra forma de vivir es “lo normal”. Pero lo que consideramos normal depende mucho del lugar, la época, la familia, el grupo y la sociedad en la que hemos crecido.
Por ejemplo:
- En algunas familias se cena muy tarde; en otras, mucho antes.
- En algunos lugares se saluda con dos besos; en otros, con la mano, con una inclinación o sin contacto físico.
- En algunas culturas se da mucha importancia a la familia extensa; en otras, se valora más la independencia individual.
- En algunos grupos se considera normal usar el móvil constantemente; en otros, se ve como una falta de respeto.
- En algunos países los alumnos llaman al profesorado por su nombre; en otros, eso se consideraría poco adecuado.