Imagina que quieres montar una cafetería, desarrollar una aplicación móvil o abrir una tienda de ropa.
¿De dónde conseguirías el dinero para empezar? ¿Y si el negocio crece y necesitas ampliar las instalaciones?
Antes de estudiar las distintas fuentes de financiación, pensemos en estas cuestiones:
- ¿Es necesario disponer de mucho dinero propio para crear una empresa?
- ¿Pueden los socios aportar maquinaria, locales o conocimientos tecnológicos en lugar de dinero?
- ¿Qué puede hacer una empresa si necesita dinero y los bancos no quieren concederle un préstamo?
- ¿Por qué una empresa con beneficios puede necesitar financiación?
- ¿Es posible conseguir financiación sin tener que devolver el dinero?
- ¿Qué diferencia puede existir entre pedir un préstamo y buscar nuevos inversores?











