Una empresa puede fabricar un mismo producto de diferentes maneras: utilizando más trabajadores, incorporando maquinaria, automatizando tareas o combinando distintos recursos.
Pero ¿qué método de producción debería elegir? ¿El que necesita menos trabajadores? ¿El que utiliza menos máquinas? ¿O el que permite producir a un menor coste?
Para tomar esta decisión, las empresas deben analizar la eficiencia técnica y la eficiencia económica de sus procesos productivos.














